Trasplante de córnea

La córnea es la ventana delantera transparente del ojo. Ayuda a enfocar la luz en el ojo para que podamos ver. La córnea está compuesta por capas de células. Estas capas trabajan en conjunto para proteger el ojo y proveer una visión clara.
Es una enfermedad frecuente y potencialmente causar ceguera.
En la mayoría de los casos, se asocia a una presión ocular elevada. La detección temprana y los tratamientos pueden ayudar a preservar la visión.

Tipos de glaucoma

Hay varios tipos de glaucoma:
  • Glaucoma primario de ángulo abierto: Es el más frecuente, suele aparecer a partir de los 40 años, es de evolución lenta y no presenta síntomas hasta estadios finales en los que se produce una pérdida importante de visión.
  • Glaucoma de ángulo cerrado: Es de aparición brusca con gran dolor, enrojecimiento del ojo y visión borrosa. Tiene un elevado riesgo de pérdida de visión.
  • Glaucomas secundarios: En estos casos existe una causa concreta que desencadena la enfermedad.
  • Glaucoma congénito: Se presenta en los primeros días o meses de vida del paciente por anomalías del desarrollo del ojo.

¿Quién tiene más riesgo de sufrirlo?

  • Las personas mayores de 40 años. El riesgo aumenta con la edad.
  • Las personas con una presión intra ocular elevada.
  • Las personas con antecedentes familiares de glaucoma.
  • Las personas con miopía tienen el doble de riesgo de desarrollar glaucoma, que el resto de la población.
  • Personas pertenecientes a ciertos grupos étnicos.
Las personas con alguna condición de riesgo, deberían acudir a una evaluación oftalmológica preventiva para descartar o facilitar el diagnóstico precoz de la enfermedad.
El diagnóstico del glaucoma se realiza mediante una exploración oftalmológica completa, dirigida a evaluar la presión intraocular, el estado del nervio óptico y la función del mismo.
Además se realizan varias pruebas:
  • Tonometría: análisis de la presión intraocular
  • Campimetría: exploración del campo visual
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT)
  • Gonioscopía
El glaucoma crónico requiere revisiones periódicas durante toda la vida del paciente.

¿Cómo se trata el glaucoma?

El tratamiento principal es médicamentoso y consiste en la instilación de gotas de fármacos que ayudan a disminuir la presión intraocular.
El tratamiento con láser, son intervenciones con rayos laser de difentes tipos: láser SLT, laser Nd-YAG, laser micropulsado.
El tratamiento quirúrgico, necesario cuando el tratamiento médico o láser no son suficientes para controlar la presión y/o detener la progresión de la enfermedad.

Especialistas

Dr. Miguel Guzmán

Dra. Pilar Zuñiga